Así es, carezco de los ánimos amantes, de los precios que deben de pagar las personas enamoradas. Yo solo quiero verte desayunar.
lunes, 15 de diciembre de 2008
El desayuno
Carezco de los ánimos que forman a los amantes, me falta también un aire sollozante en mis pulmones, tampoco poseo la las ganas en los brazos, para aguantar los latidos que te faltan, así que, no guardo mas que un deseo, conductas que creo necesarias, así que seria, hasta cierto punto, frío de mi parte complementarte con halagos, sin embargo guardo el deseó recato de verte desayunar a mi lado, ver como los músculos de tu cara marchan al compás de tus mordidas, inundarte con frío de un comedor cansado de servir, anhelo con desgana poder lavar tus platos.
sábado, 29 de noviembre de 2008
Simplemente no lo puedo justificar.
No me quiero limitar a lamerle los huevos a la cursilería, estoy consciente de que estas, no son mas que mariconeces y no puedo dejar de sentirme incomodo, pero, puedo aprender a disfrutar de este tipo de sinsabores, no obstante, solo para sentirme mas a gusto, me resigno a pensar que ella carga la culpa, después de todo, quien se atrevería a andar por ahí con unos labios tan rojos, sin esperar que un hombre de modestia ligera, postrara su inútil y pesada humanidad en ellos, aun que eso de andarse con tertulias, donde nosotros nos encontrábamos en el papel protagonistico, es demasiado escenoso para mi, así que me resignare a ser mal actor de una mala obra, después de todo, eso es lo mas a lo que podemos aspirar en estos tiempos.
La idea en general, se queda escondida mientras un argumento enredado nos ofrece una mediocre explicación del asunto, pero todo se desploma cuando estas enfrente de unos labios tan rojos que te invitan a esconderte con ellos, creo que lo que quiero decir, es que puedo escribir mil y un argumentos que nunca podrían justificar lo que ella genero en mi.
sábado, 4 de octubre de 2008
Arselia mi madre.
No recuerdo su olor, ni su sason, ni siquiera recuerdo bien su cara, sin embargo me acuerdo de sus manías , esas manías rutinarias que la hacían la tan mi madre. Los sábados en las mañanas las tres bocas del matrimonio disfuncional se despertaban por el estruendo que vomitaba un viejo reproductor de vinilos Sony, Arcelia era la responsable, tenia solo un vinilo,
-Roma con Amor - , acordeones desordenados que silenciaban los gritos de la calle, y se escabullían a los rincones de las casas vecinas, como odiaba oírlo toda la mañana asta que ella, apurada, salía al mercado a comprar fruta , como odiaba la paciencia de mi madre, odiaba a mis dos hermanos y odiaba el pan dulce que nunca faltaba en la mesa. Los ojos de aquella mujer de paciencia infinita y de manos olorosas a crema, no se cansaban de ver cada noche a sus hijos peleando, ni las telenovelas llenas de dramatismo burgués, ni siquiera les molestaba ver a mi padre, flaco asta los huesos, morirse lentamente. Mi madre murió a causa de un coagulo cerebral, una muerte estúpida pero discreta.
Mi padre murió un mes después, el doctor aseguro que fue por una insuficiencia renal, pero yo se que fue por que dejo de ir acordeones los sábados por las mañanas.
El mes que viene se cumplen 23 años de su muerte y ya no me duele tanto el no recordarla, después de todo solo era mi madre.
jueves, 14 de agosto de 2008
Solo soy un hombre decente.
Mi piso olía a maestro limpio, los vidrios de mi ventana a windex y las manos de Mariana a cloro.
Esa tarde esta maligna mujer de cabellos negros se empeño en limpiar mi desorden, ella tiene una conciencia tan negra, que intenta equilibrar la balanza limpiando la suciedad de otros puercos, ¿ que se le puede hacer ?, vivimos en estos tiempos donde evitar que otros se atasquen en su inmundicie es lo correcto. No me molestaba que barriera alrededor de mis muebles, lo que en verdad me indignaba era el modo que le imprimía a sus actos, como si respirara un aire purgatorio, de cualquier manera yo no seria la persona que le impidiera sacudir mi escritorio, no podría, no debería , por mas malestar estomacal que sus rutinas me provoquen. Me comportare como un hombre decente y le seguiré haciendo el favor de dejar las colillas de mis cigarros en el suelo y dejar que el cochambre se acumule en mis sartenes.
lunes, 28 de julio de 2008
En semana santa
Estaba mas atento en sus dedos de profesión malabarista que en lo que fuera que estaba rezando, no podía concentrarme en otra cosa que sus largos dedos blancos de porcelana jugando con el cigarrillo ¿ por que no lo fumaba ? solo jugaba con el y nada mas, se llamaba Luisa y se empeño en relatarme los pormenores de su viaje a Los Angeles, no se que le izo pensar que me interesaría su travesía en los Estados Unidos.
- te encantaría ir, junta un dinerito y nos vamos
- ¿ para que prendes un cigarro si no lo vas a fumar ?
- ¿ tienes pasaporte ?
- solo estas pasandolo entre tus dedos
- los centros comerciales están grandísimos
- el cenicero esta lleno y tu solo te as llevado el cigarro a la boca tres veces
- me gaste mas de lo que debía pero compre cosas súper padres
- ¿ me regalas un cigarro?
Ella tenia el pelo castaño, era dueña de unas nalgas discretas del color de la leche, unos hombros salpicados de pecas, y un pasaporte donde aparecía a la edad de 19 años con una nariz mas pequeña y una expresión carente de vida. No era mi novia y no era una amiga, simplemente era la mujer que me dejaba revolotear entre sus piernas a cambio de un poco de atención y un café entre semana. Detestaba estar sentado oyendo hablar a esa mujer que no fumaba pero se empeñaba en tener un cigarro en sus dedos, sin poder parar para escucharme, sin embargo me moría de pánico cuando pedía la cuenta.
Después de haber apagado su cigarro se paro, tomo unos papeles tan firmes y tan blancos como su piel y me dio un beso en el cachete.
- Oye Ignacio, ¿ puedo pedirte un favorsote ?
- ¿ que necesitas ?
- mi coche no circula hoy y el metro va atascado a esa hora, aparte esta muy feo por mi casa en la noche ¿ me puedes recoger cuando salga de trabajar ?
- ¿ A las 8:30 esta bien ?
- como a las 8
Después de pagar la cuenta al mesero de cara morena que cada semana me preguntaba que como había estado mi café me pare y me fui a mi casa feliz, me excitaba tanto la imagen de Luisa en la noche esperando con sus tacones negros mientras que sus compañeros se iban yendo uno por uno, me la imaginaba encabronada tomando un taxi que la dejara en la estacion del metro Chilpancingo, bajando y subiendo escaleras transbordando, atrapada entre brazos, piernas y portafolios, la retrate en mi cabeza tan asustada, caminando rápido y oyendo las porquerías que le gritaban afuera del metro Zapata, asta tuve una erección al imaginarlo. Y esta noche yo dormiría tan pleno. Mañana empezare a hacer cuentas, a buscar mi pasaporte y mi visa, pediré un préstamo, le rogare que me perdone por no haberla recogido y la convenceré de que vallamos a Los Angeles en semana santa.
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